Para su último año en el Istituto Marangoni (Cede de Londres), Micaela Ismodes Solé nos transporto a un universo donde la belleza se encuentra con lo inquietante en su colección REDRUM. Inspirada en el cine de terror y en la fascinación personal por lo macabro, la colección explora la dualidad entre feminidad y oscuridad. En esta colección se ve no solo la estética tétrica, sino también la conexión de la diseñadora con sus raíces peruanas, ofreciendo una visión profundamente hipnótica.
Desde el primer momento, incluso sin conocer su contexto, me sentí atraída por la colección. Pero fue al leer sobre ella y descubrir la historia detrás que supe que tenía que entrevistar a Micaela. Así que, sin más, acá va mi conversación con la diseñadora Micaela Ismodes:
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B: Tu colección está inspirada en el cine de terror, y el título parece hacer referencia a la película The Shining. Sin embargo, la estética me remite más a Suspiria. ¿Hubo alguna película en particular que influyera directamente en la estética de la colección?
M: De todas maneras fueron varias películas. De hecho el nombre REDRUM fue algo muy espontáneo, osea, The Shining (Stanley Kubrick) siempre ha sido una de mis películas favoritas dado a que se inclina hacia el terror psicológico y no tanto a los jump scares, pero digamos…también me han inspirado películas como Midsommar (Ari Aster), en particular la ideología del May Queen. En general he tomado inspiración de varias películas pero diría que como principales me guie de The Shining, Midsommar y Suspiria (Luca Guadagnino).

PROCESO DE INVESTIGACIÓN
B: Para ti, ¿qué representa la colección?
M: La colección representa a mi versión más joven, aquella que en algún momento sentía miedo por este mundo tenebroso pero lentamente empezó a estar fascinada por él. Este género de cine está tan presente en mi ser que siento que todos a mi alrededor están conscientes de eso. Siempre me he aferrado mucho a ese gusto tan particular, y, de hecho, mis hermanos y amigos también suelen sentirse atraídos por este universo.
B: ¿Cuál es el simbolismo de las orquídeas? Pero más allá, cuál es su importancia?
M: Vienen por mi mamá, ya que a ella le encantan las orquídeas y siempre han estado presentes en mi casa. Al crecer, siempre la vi cuidarlas y observarlas con dedicación. Personalmente, me parecen flores preciosas, pero al mismo tiempo he visto orquídeas que pueden evocar cierto terror, ya sea por su silueta o por su color. Muchas veces, sus tonos son muy intensos, como un rojo oscuro que me recuerda a la sangre, o un marrón peculiar que imita el color de un moretón. Con el tiempo, los moretones se tornan amarillentos, y ese tono también aparece en algunas orquídeas. Además, hay flores que presentan pequeños puntos que siempre me han recordado a manchas de sangre, específicamente a blood splatter.

B: Ya que esta colección fue desarrollada en Londres, hay algún lugar en específico al cual fuiste para buscar inspiración?
M: Bueno, yo empecé a ver películas de terror cuando aún vivía en Lima, y cuando me mudé a Londres, siento que seguir viéndolas me ayudó a sobrellevar la transición, que fue bastante dura. Tuve que dejar a mi familia y amigos, así que estas películas se convirtieron en una especie de compañía. Era algo familiar en Lima y terminó siendo algo familiar en Londres también, una constante que mantuve allá y que sigo teniendo acá. Pero más allá, siento que Londres en general es una ciudad muy interesante para la moda que me ayudó a formarme como diseñadora porque siento que en Lima no me hubiese atrevido a salir tanto de mi zona de confort.
B: Te quería preguntar sobre la sostenibilidad dentro de tu colección. Vi que trabajaste con escamas de pez Paiche. ¿Cómo funciona ese proceso?
M: Bueno, el paiche es un pez que se encuentra en el Amazonas. Su carne se consume bastante, por lo que, de alguna manera, se genera un “desperdicio” entre comillas con la piel del paiche. Yo he trabajado con un proveedor (@qayacuerodepescadoperuano) que maneja procesos éticos y sostenibles en la obtención y tratamiento de estas pieles. Este material se llama Qaya, que se traduce como cuero de pescado. Desde la forma en que ha sido utilizado hasta sus escamas , que al inicio no planeaba incorporar de manera tan prominente en la colección, se volvieron una parte clave para mi ya que al teñirlas de rojo me quedé obsesionada con la textura, la profundidad y el color. Definitivamente fueron un elemento que elevó mi colección.


B: El color más resaltante es el rojo vino, el cual refleja la sangre tan frecuentemente encontrada dentro del mundo del terror. ¿Hay algún otro simbolismo para este color? ¿Qué representa para ti?
M: En parte, es por su relación con la sangre, pero por el otro lado cuando la sangre se oxida, su tonalidad cambia y se acerca más al marrón. El rojo intenso me parece un color que despierta muchas emociones: algunas personas lo asocian con la pasión, otras con el amor o incluso con la agresión. Es un color dominante, que exige atención, que sobresale por naturaleza.
Hay una escena en The Shining donde el pasillo se inunda de sangre, y esa imagen sirvió como inspiración para las escamas rojas. De cierta manera, quería evocar la forma y el movimiento de las olas en ese momento, cuando el pasillo se llena por completo. Así que sí, creo que el color, en esencia, debía representar un poco la sangre.
B: Enfocándonos en las siluetas, tu colección tiene una combinación de ajustado y sobre-extravagante. Has presentado corsets que luego se extienden exageradamente en las caderas. ¿A qué se debe eso?
M: Mi colección juega con cosas que, personalmente, considero que pueden dar miedo. Por ejemplo, los corsets: en algún momento no se percibían como algo aterrador, pero el hecho de tener que amarrar a alguien, o que se necesiten dos personas para cerrarlo, tiene algo inquietante. Durante los fittings, todas las modelos sufrían cuando teníamos que quitárselos, porque era un proceso que requería de dos o más personas. Eso generaba una sensación desesperante, de angustia. Es una prenda restrictiva, que incluso puede sentirse claustrofóbica.


Más allá de eso, la casaca de paiche que hice está inspirada en las camisas de fuerza utilizadas en instituciones mentales, como las que aparecen en la segunda temporada de American Horror Story (Ryan Murphy). Para mí, esa sensación de tener tantos broches que cierran la casaca o un cuello tan alto… transmite peso, contención. Es una prenda pesadísima, casi como una frazada, y sinceramente, muchas personas no podrían llevarla puesta todo el día, igual que los zapatos. Si estuvieras en una película de terror y tuvieras que correr para sobrevivir… definitivamente no lo lograrías con esos zapatos.
También hay siluetas femeninas inspiradas en las orquídeas, trabajadas con telas transparentes. Es una combinación entre lo tenebroso y lo femenino, que crea un contraste único.
B: Cuando pensabas en el público, que fue lo que querías que tus atuendos evoquen?
M: Bueno, quería crear un espacio donde las personas que sienten apego por el mundo del terror pudieran identificarse. Una de mis grandes inspiraciones ha sido el diseñador Alexander McQueen, quien, a través de sus diseños, abordaba temas controversiales y de gran intensidad. Él buscaba una forma de llevar esos temas a la luz y provocar conversación. Yo también quería hacer eso: crear una colección más tétrica y oscura, algo inusual y retorcido.
B: Finalmente, siendo una diseñadora peruana, ¿cómo juega Perú dentro de este nuevo mundo que es ´Redrum´ ?
M: De hecho, los zapatos están inspirados en las zapatillas de punta del ballet, que son sumamente incómodas. La danza es hermosa, pero, al igual que en la película Black Swan (Darren Aronofsky), también puede generar cierta inquietud. Mis plataformas son una reinterpretación distorsionada de esos zapatos de ballet, y además tomé inspiración de los chapines peruanos, que también se caracterizan por su altura.
En cuanto a los sombreros, también están inspirados en el Perú, específicamente en las monteras que se utilizan en la sierra. Cada uno fue personalizado para complementar el atuendo con el que iba. De todas formas, incluí detalles que me recuerdan y me conectan con el Perú, ya sea de manera literal o simbólica. Más allá de los accesorios, también están las escamas del pez paiche y las orquídeas, que son muy abundantes en el país. De alguna manera, he podido traer una parte del Perú conmigo a Londres.





Para concluir, quería darle un enorme agradecimiento a Micaela, quien fue más que generosa al compartir su proceso creativo y todo aquello que va más allá de lo que se ve a simple vista. Además, mis más sinceras felicitaciones por construir una narrativa tan hipnótica.









